viernes, 1 de agosto de 2014

BASTA YA. ES HORA DE CAMBIAR.

Lo peor de la humanidad es su indolencia, como se puede pensar que somos una raza superior cuando, no, nos conmueve nuestra propia especie. Es miserable la actitud de los políticos de la Guajira que dejan morir a sus propios hermanos de hambre y sed, todo por la maldita corrupción, que, no remuerde, ni por un momento sus corazones.  Lo miserable de su ambición permite que sea más importante manchar sus manos y conciencias con la muerte de muchos. Vale más el dinero que la vida.

Es de cobardes robarle la vida a esas pequeñas criaturas. Ellos siempre salen diciendo que son inocentes, que el problema, no es mal gobierno y la corrupción. Que el problema radica en el inclemente verano que arrasa con todo a su paso.   A mi parecer el verano en la guajira lleva bastantes años, por que no es de ahora. La situación lleva bastantes años, en la misma gravedad pero en este momento la opción mas fácil es culpar al verano. Y no aceptar que son los causantes del olvido y la desgracia que sufre su pueblo.

Pero aun más grave que la cobardía, de estos miserables que por unas monedas, dejan que la vida se escape de sus manos. Es el silencio, es costumbre en este país, sufrir en silencio, ser mártires sin remedio; y aguantar cuanta atrocidad se les ocurra hacer con el pueblo. 

Es hora de cambiar, no podemos seguir guardando silencio, mientras nos roban, llego la hora de ventilar la problemática y apoyar a la Guajira. Hoy es la Guajira mañana será todo el país, la unión hace la fuerza. De aquí en adelante nuestra obligación es castigar a los corruptos.